Delincuencia en Chile: Los Datos Duros

Por Por Ruth Bradley
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Habitualmente, los ranking internacionales sugieren que la seguridad pública es uno de los recursos claves que tiene Chile en las apuestas de inversión extranjera, pero, también de manera habitual, las encuestas de opinión locales identifican a la delincuencia como la mayor preocupación de gran parte de los chilenos. ¿Qué está pasando? ¿Se está haciendo a los inversionistas extranjeros tener sentimientos falsos de seguridad? ¿O a los chilenos se les está -como sugirió el gobierno- envolviendo con una histeria injustificada y de imágenes de negativismo por parte de la prensa sensacionalista?

Esas son las preguntas para las cuales Paz Ciudadana, un think-tank sin fines de lucro y no partidista, tiene respuestas. Fundada en 1992 como respuesta al secuestro del hijo del dueño de un importante grupo de medios de comunicación, busca influir en la política pública concerniente al crimen y a la seguridad. Con un presupuesto anual de unos US$750.000 recaudados mayoritariamente de compañías locales, Paz Ciudadana es una organización única en Latinoamérica, dice su gerente general Gonzalo Vargas. “No proporcionamos servicios de seguridad para gente de negocios ni auspiciamos casos judiciales; lo que hacemos son investigaciones y transferencia tecnológica de vanguardia desde un punto de vista no partidista, y eso es algo inusual”.

¿Qué sucede con los índices de delincuencia den Chile?

Son absolutamente estables. Los sondeos de victimización que se llevan a cabo dos veces al año y que hemos estado realizando desde 1998 con Adimark, una compañía de estudio de mercado, no arrojan cambios durante estos últimos dos años. Llegó a su máximo nivel a fines del año 2003, pero cayó un poco y desde el año 2004, no ha mostrado cambios.

Entonces, ¿Son más altos de lo que eran a fines de la década de 1990?

Si, pero también hay que mirar al tipo de delito. En Chile, como en cualquier otro lugar, los delitos más comunes son aquellos en contra de la propiedad y tenemos, por ejemplo, un alto nivel de crímenes en contra de automóviles estacionados, como el robo de sus radios o espejos. En comparación con países industrializados, Chile tiene un índice cuatro veces mayor en delincuencia contra la propiedad, pero está levemente por debajo del promedio latinoamericano.

¿Eso Incluye los robos en las casas?

Básicamente, sí, aunque las comparaciones internacionales son difíciles pues la clasificación de los delitos difiere. Pero, en crímenes violentos, Chile tiene el índice más bajo de Latinoamérica. Tiene los índices más bajos en homicidios, y los secuestros casi no existen.

Entonces, ¿los extranjeros en Chile necesitan cuidar su propiedad, pero no su seguridad personal?

Eso es exactamente lo que le decimos a los visitantes. Incluso en el más peligroso de los barrios, podrían robarle su dinero, su reloj o su teléfono celular, pero no sería víctima ni de asesinato ni de violación .

¿Y el riesgo de delitos sexuales?

Tal cual como en los Estados Unidos, por ejemplo, la violación por parte de un conocido responde por la gran mayoría de los delitos sexuales. Es muy extraño que una mujer sea violada sólo porque ir caminando en un lugar solitario tarde en la noche. Cuando sucede –digamos, a una turista extranjera- llega a los titulares de los diarios, pero es más bien la excepción a la regla.

Pero, dentro de esta estabilidad general en los índices de delincuencia en conjunto, ¿existe algún cambio en las tendencias y, por ejemplo, un vuelco hacia delitos más violentos?

En los últimos dos años, no. Sin embargo, si miramos los últimos cinco años, ha habido un incremento en la violencia, u osadía, de los crímenes. Sin embargo, eso podría ser sólo el trabajo de cuatro o cinco grupos delictuales; simplemente, no tenemos suficiente información para establecer un diagnóstico claro.

Y, ¿ha habido algún cambio en la distribución geográfica de los delitos?

En áreas de altos ingresos- lo que se conoce como ABC1- los sondeos gubernamentales muestran un incremento en los robos a las casas en los últimos dos años, pero no en delitos violentos, y, nuevamente, es posible que esos números reflejen el trabajo de sólo un grupo delictual, o que sean el resultado del modo en que se tomaron las muestras.

¿Están los medios de comunicación conduciendo al temor a la delincuencia?

No, en Paz Ciudadana, no nos hacemos parte de esa visión. Los medios de comunicación siempre le han dado mucha importancia a la delincuencia, y eso no ha cambiado.

El nuevo Sistema Procesal Penal ha sido el centro de muchas críticas que lo describen como muy indulgente con los delincuentes; ¿Es este un problema en la lucha contra la delincuencia?

Para nada; pone a los tribunales en un nivel de transparencia que está dentro de los mejores del mundo; los juicios son públicos y esa es una garantía importante. Hay menos impunidad que bajo el sistema antiguo. A pesar de la percepción pública de lo contrario, el nuevo sistema condena a más criminales que el antiguo, es por eso que la población cárcelearia ha aumentado.

Entonces, ¿cuáles con los mayores desafíos?

Bueno, es importante alcanzar una mayor reducción en la impunidad, pero el otro desafío, que es mucho más importante, es la prevención. El año pasado, con el apoyo de la embajada de los Estados Unidos en Chile, implementamos un programa en el cual se le hicieron test de drogas a personas arrestadas por la policía. Este programa mostró que siete de cada diez personas -la mayoría hombres de escasos ingresos entre 15 y 30 años de edad- había consumido drogas, principalmente cocaína o pasta base, y que habían gastado un promedio de US$ 700 al mes en drogas, financiadas a través de delitos. Sin rehabilitación, estas personas seguirán delinquiendo cuando salgan de la cárcel. En otras palabras, hay que mirar hacia las causas de los delitos, al igual que los síntomas.

¿Cuán efectiva piensa que es la política en delincuencia del gobierno?

Al conversar con autoridades gubernamentales, todos están de acuerdo respecto a la importancia de la prevención, pero el problema es su percepción es de que los votantes quieren una línea dura con la delincuencia. Creo que están equivocados. Mi percepción es que los chilenos también quieren prevención y rehabilitación; por lo menos, eso es lo que sugieren las encuestas. La última encuesta del gobierno, por ejemplo, muestra que la gente identifica a la falta de empleo como la mayor causa de la delincuencia.

Pero, ¿ y la “agenda corta” sobre delincuencia que el gobierno anunció hace poco?

En principio, la política del gobierno es similar a la de Tony Blair en el Reino Unido -“mano dura con la delincuencia, mano dura con las causas de la delincuencia”. Pero eso no se ve reflejado en la “agenda corta” la cual sólo involucra represión y la creación de un Ministerio de Seguridad Pública, que es básicamente un “ministerio policial”, aunque no conocemos el diseño del ministerio todavía, así que no podemos decir si será bueno o malo a priori.

Así que, ¿Se encuentra Chile en un momento decisivo en el que si no adopta una actitud firme, habrá perdido la batalla?

No, ese fue el caso entre los años 1998 y 2003, un período de alto desempleo, particularmente entre la gente joven, y de un aumento en el consumo de drogas, pero desde ese entonces, los índices de delincuencia se han estabilizado. En Paz Ciudadana creemos que una explosión de delincuencia es muy poco probable por varias razones: primero, porque la policía y los tribunales son respetados, con un nivel de corrupción que bajo para los estándares de Latinoamérica, y porque la opinión pública no se ha olvidado de la delincuencia. Lo que nos dicen las encuestas es que los chilenos no quieren conformarse con vivir con un alto índice de delincuencia, lo que es una ventaja vital en la lucha contra le delincuencia.